¿Por qué nos dan miedo los payasos?

Detrás de nuestro miedo a los payasos.

Que una persona sea realmente diagnosticada con coulrofobia (fobia a los payasos) es inusual, sin embargo, el instinto de alejarse de los payasos es común. En años recientes películas, como “It” de Stephen King, han resaltado nuestro miedo de los payasos, pero éste es un miedo que ha existido por siglos. Desde la época medieval, los payasos con uniformes coloridos eran una forma común de entretenimiento, sin embargo, a pesar de que eran chistosos, sus chistes siempre tenían un toque de humor negro. Los payasos le recordaban a la gente de su mortalidad, naturaleza animal y de lo ridículo e irracional que podemos ser. Hasta el siglo 16 esto continuó siendo una práctica común, en las obras de Shakespeare, los bufones siempre estaban ligados a la muerte y verdades oscuras.

Muchas fobias se construyen a base de la unión de diferentes ideas y se formalizan especialmente cuando hay alguna experiencia traumática en la niñez. ¿Realmente nos han dado algo para sentir temor hacia ellos? Estos tres payasos reafirman nuestro miedo:

JOEY GRIMALDI

El primer ancestro del payaso moderno, Joey Grimaldi, fue uno de los artistas más populares durante los 1800s. Él es quien ideó el maquillaje que hoy conocemos para un payaso; pintura blanca en la cara y dos círculos rojos en cada cachete para exagerar las expresiones faciales. Como Grimaldi fue una de las primeras celebridades, el público se sabía toda su vida personal. La primera esposa de Grimaldi murió durante el parto de su hijo, quien se convirtió en un alcohólico y murió antes de cumplir 30 años. También las acrobacias que Grimaldi hacía durante sus shows lo dejaron con problemas respiratorios y articulaciones dolorosas. Él mismo comentaba que él “hacía a su público reír, pero era triste todo el día”, es aquí donde nace la primera historia de un comediante deprimido.

Joseph Grimaldi (1779 - 1837) cantando 'All the world's in Paris'.
Joseph Grimaldi (1779 – 1837) cantando ‘All the world’s in Paris’.

JEAN-GASPARD DEBRAU:

La versión francesa de Grimaldi era todavía más inquietante. Jean-Gaspard Deburau quien se vestía como el payaso “Pierrot”, mató a un niño en 1836. Se dice que Deburau atacó al niño con su bastón después de que el niño lo insultó en público.

Jean-Gaspard Deburau interpretando a Pierrot Gormand, c. 1830
Jean-Gaspard Deburau interpretando a Pierrot Gormand, c. 1830

JOHN WAYNE GACY:

es conocido como el “payaso asesino”. Gacy no trabajaba como un payaso de tiempo completo, pero se vestía como “Pogo” en fiestas para niños y eventos de recaudación de fondos en Chicago. Entre 1972 y 1978, Gacy abusó sexualmente y mató al menos 33 jóvenes. La policía empezó a seguir sus pasos después de que él mismo comentó “Saben… los payasos pueden matar también.” En 1980 fue sentenciado a la pena de muerte.

John Wayne Gacy en su vestuario de payaso.
John Wayne Gacy en su vestuario de payaso.

 

Psicólogos nos dan más explicación sobre nuestro miedo:

La máscara y la sonrisa…

La máscara de un payaso puede parecer una imagen contenta, pero sirve para esconder las emociones verdaderas. Mientras el hombre detrás de la máscara puede realmente ser alguien feliz, pero puede que sea alguien triste; la sonrisa perpetua es algo desconcertante. Una de las razones que las cosas nos dan miedo es algo que Freud conocía como “lo ominoso” (the uncanny en inglés), esto es cuando algo es suficientemente familiar que es reconocible, pero a la vez, tan raro que te da escalofríos. Caras alteradas por deformidades, mutaciones o máscaras, son reconocibles, pero al mismo tiempo hay algo que no está bien.

Los circos y payasos…

Psicólogos piensan que parte de la razón por la que le tenemos miedo a los payasos es lo siguiente: los payasos, por definición, tienen el propósito de hacerte reír. En nuestro subconsciente hay un temor de que los payasos no puedan hacer lo que están diseñados a hacer. En la época medieval, si un bufón no hacía reír al rey, ellos eran mutilados para que tuvieran que sonreír todo el tiempo.

La pérdida de inocencia…

Muchas de las historias de terror, son sobre la pérdida de inocencia. En muchas de las historias de Stephen King hay niños actuando como adultos o adultos que tienen que resolver algún trauma que tienen desde que eran pequeños. En la actualidad hemos llegado a cuestionar la motivación detrás de un adulto que se viste en un disfraz y quiere pasar mucho tiempo alrededor de niños.


Referencias:
Psychology Today – Why are clowns scary?
Vulture – An expert explains why clowns are scary.